Oraciones por los ancianos

Los ancianos son discriminados muchas veces, se les mira con desprecio, como si fueran inútiles. A pesar de la gran experiencia en la vida que tienen, muchos abuelos sufren y son abandonados y olvidados por su propia familia. Estas oraciones son para todos ellos.

 

Oración por los ancianos

A ti Dios mío elevo mi oración, por todos los que se sienten agobiados por el peso de los años, tu amorosa presencia permitió que se prolongasen sus días en la tierra.

Dios mío, ellos miran para atrás y ven todo el camino recorrido, desde las travesuras de la infancia hasta la fragilidad del ahora.

Retira Señor toda la amargura de sus espíritus y que recuerden con preferencia los hechos agradables y felices.

Borra cualquier señal de resentimiento causado por la ingratitud y la maldad de los que algún día pasaron junto a ellos,

alegra sus corazones ancianos, cansados y abatidos, dale los medios de revivir las alegrías de una vida normal y sociable,

Dios mío ahuyenta los fantasmas de la soledad, del abandono y del desprecio.

Rodéalos de amparo y calor humano en su diario vivir para que puedan mantener un ánimo bien dispuesto, abierto y feliz.

Recompensa la disposición que demostraron, con la bendición de aquella paz que viene de ti y supera todas las limitaciones de la vejez.

Amén.

Oración del anciano

Padre Misericordioso,
Tú me has dado la vida y me la has conservado hasta ahora;
Tú me has conducido desde la juventud
y me has demostrado tu fidelidad hasta la ancianidad.
Alabo y bendigo tu misericordia y vengo de nuevo a implorar tu gracia.
Mis días están en tus manos:
Ya no puedo hacer mucho,
pero puedo esperar, recibir, agradecer, orar, perseverar y ser fiel.
Dame la gracia de la perseverancia y un bello atardecer de mi vida.
Conserva entero y sereno mi corazón, hasta que descanse en Ti.
Bienaventurados aquellos que me hacen sentir que soy amado,
que soy útil todavía y que no estoy solo.
Bienaventurados aquellos que llenan la última etapa de mi vida con cariño y comprensión.
Bienaventurados aquellos que entienden mi paso vacilante y mi mano temblorosa.
Bienaventurados aquellos que tienen en cuenta que mis oídos tienen que esforzarse para captar lo que dicen.
Bienaventurados aquellos que se dan cuenta de que mis ojos están nublados y que mis reacciones son lentas.
Bienaventurados aquellos que desvían la mirada al ver que he derramado la taza de café.
Bienaventurados aquellos que con una sonrisa me conceden un ratito de su tiempo para charlar de cosas “sin importancia”.
Bienaventurados aquellos que nunca dicen:
“ya me has contado eso dos veces”.
Amén.

Oración por los abuelos

Señor Jesús, tu naciste de la Virgen María,
hija de San Joaquín y Santa Ana.
Mira con amor a los abuelos de todo el mundo.
¡Protégelos! son una fuente de enriquecimiento
para las familias, para la Iglesia
y para toda la sociedad.
¡Sostenlos! Que cuando evejezcan
sigan siendo para sus familias
pilares fuertes de la fe evangélica,
custodios de los nobles ideales, hogareños,
tesoros vivos de sólidas tradiciones religiosas
haz que sean maestros de sabiduría y valentía
que transmitan a generaciones futuras los frutos
de su madura experiencia humana y espiritual.
Señor Jesús, ayuda a las familias y a la sociedad
a valorar la presencia y el papel de los abuelos.
Que jamás sean ignorados o excluidos,
sino que encuentren respeto y amor.
Ayúdales a vivir serenamente
y a sentirse acogidos durante todos los años
de vida que les concedas.
María, Madre de todos los vivientes,
cuida constantemente a todos los abuelos,
acompáñalos durante su peregrinación terrena
y con tus oraciones obten que todas las familias
se reúnan un día en nuestra patria celestial,
dónde esperas a toda la humanidad
para el gran abrazo de la vida sin fin.
Amén

para los abuelos

Amado Señor Nuestro, que por tu gran amor otorgaste a San Joaquín y a Santa Ana la gracia de engendrar a la Santísima Virgen. Te pedimos por su intercesión que bendigas a todos los abuelos, especialmente a los que pasan grandes necesidades. Te pedimos por su sabiduría alcance a las nuevas generaciones y sea fundamento para sus proyectos de vida. Te pedimos que sean comprendidos en sus debilidades, asistidos en sus necesidades y respetados por sus familias y la Sociedad. Te pedimos Jesús, nieto divino de Ana y Joaquín, que los abuelos puedan introducir a sus seres queridos en el mundo de la fe. Amén.

Los cristianos deben dar ejemplo respetando a los ancianos, sobre todo a sus abuelos. Aunque estén viejos, las personas mayores pueden enseñar muchas más cosas de las que piensas.

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