ORACIÓN AL ARCANGEL SAN GABRIEL PARA PEDIR MILAGROS

ORACIÓN AL ARCANGEL SAN GABRIEL PARA PEDIR MILAGROS

¡Arcángel Gabriel:
embajador de Dios Padre,
mensajero de la esperanza,
santo Ángel del Señor!

Sé tu el mensajero del milagro que espero,
sé tu el que solucione mis tristezas y amarguras.

Trae hasta mí el amor de mi Padre el Señor nuestro Dios,
para que alivie mis carencias sentimentales,
mis necesidades físicas y materiales,
para prodigarme la compasión del Señor.

Alivia mi sensación de abandono y soledad,
aplaca mi temor, cura mis miedos, mitiga mi angustia
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¡Oh Ángel del Señor!
dame el amor de mi Dios.
¡Oh Ángel del Señor!,
calma mis penas.
¡Oh Ángel del Señor!,
tráeme consuelo.

¡Oh Ángel del Señor!, báñame de luz,
¡oh Ángel del Señor!, cura mi cuerpo,
oh Ángel del señor, cura mi corazón,
¡oh Ángel del Señor!, cura mi alma.

¡Oh Ángel del Señor!
trae hasta mi el milagro,
las gracias y  bendiciones que tanto espero:

(pedir con  fe lo que se desea),

porque tú eres el emisario del Señor mi Dios,
tu eres su alabanza,
tu compartes con nosotros la Creación.

¡Oh Ángel del Señor!
¡fortaleza de Dios!
en esta hora aciaga
trae los dones del cielo a la tierra
y permite que se produzca el milagro.

¿Qué es la compasión del Señor,
ante este tu siervo más humilde y necesitado?

La verdad engendra verdad, y Dios es verdad;
el amor engendra vida, y Dios es vida;
el Señor crea amor y el amor es el milagro.

Amén.

Rezar el Credo y la Salve

También puedes pedir ayuda al Arcángel San Miguel

ORACIÓN A SAN JUAN DEL DINERO

ORACIÓN A SAN JUAN DEL DINERO

Yo ( decir nombre), invoco al espíritu bienhechor de Don Juan del Dinero,para que sea mi ayuda y apoyo. Que proteja mi alma y mi cuerpo, que acreciente mis riquezas, me provea de abundancia y felicidad, y que todo lo que emprenda llegue a buen fin.
( rezar tres padrenuestros).

ORACIÓN

Yo (di tu nombre), invoco y pido a la sublime influencia del santo nombre de Dios todopoderoso y de don Juan del dinero para que me brinden su protección y ayuda, para que me liberen de la pobreza y la estrechez y me provean de abundancia y felicidad y que brille para mí la estrella de la buena
suerte siempre y que la fortuna y el éxito me acompañen en todo lo que emprenda durante mi vida.
Bajo tu amparo me acojo, don Juan del dinero, por favor no me dejes en el olvido y   acompañame siempre.
Amen.

Abundia, Angel de la Prosperidad

BUENA PARA :
Atraer Abundacia Economica
Protejer las Posesiones Valiosas
Exito en tu Negocio
SI TUS PROBLEMA DE DINERO ES FUERTE, POR FAVOR REZA 21 VECES O MAS ESTA ORACION.

ORACION.
Traenos Abundia toda tu Abundancia.
Traenos caudales de tus riquezas,
Serenidad para tenerlas y amor divino para obtenerlas.
Traenos la fe de tu riqueza, Tu, gran Abundia, danos riqueza de pensamiento, de sentimiento. Traenos Señora tus frutas frescas,
Traenos verduras, traenos dulzura.

Traenos tambien oro bendito,
Traenos tus piedras, Rubíes, zafiros. Traenos, tu, prosperidad.
Abre las arcas, saca tu cuerno de la abundancia Y abre la llave del manantial, Chorros caudales danos y bañanos sobre todo con el amor supremo de Dios, Con el fervor de la oracion, Con tanta fe, seguridad, prosperidad, De las manos de Dios.

Abundia, Abundia, Abundia, gran Ser angelical, De la Abundancia te pedimos a ti con amor, Que escuches con gran fervor esta plegaria. Oracion de peticion.
Te agradecemos a ti señora Abundia, Que traigas abundancia de planes nuevos y cosas nuevas,
Todas benditas por Dios nuestro amoroso Señor.
Amen

Señor mío Jesucristo

Señor mío, Jesucristo,
Dios y Hombre verdadero, Creador, Padre y Redentor mío,
por ser Vos quién sois y porque os amo sobre todas las cosas, me pesa de todo corazón haberos ofendido;
propongo firmemente nunca más pecar,
apartarme de todas las ocasiones de ofenderos,
confesarme y, cumplir la penitencia que me fuera impuesta.

Ofrezco, Señor, mi vida, obras y trabajos,
en satisfacción de todos mis pecados, y, así como lo suplico, así confío en vuestra bondad y misericordia infinita,
que los perdonaréis, por los méritos de vuestra preciosísima sangre, pasión y muerte, y me daréis gracia para enmendarme, y perseverar en vuestro santo amor y servicio,

hasta el fin de mi vida.
Amén.

Credo

Creo en Dios, Padre Todopoderoso,
Creador del cielo y de la tierra.
Creo en Jesucristo su único Hijo Nuestro Señor,
que fue concebido por obra y gracia del Espíritu Santo.
Nació de Santa María Virgen,
padeció bajo el poder de Poncio Pilato,
fue crucificado, muerto y sepultado, descendió a los infiernos,
al tercer día resucitó de entre los muertos,
subió a los cielos y está sentado a la derecha de Dios Padre, todopoderoso.
Desde allí va a venir a juzgar a vivos y muertos.
Creo en el Espíritu Santo, la Santa Iglesia católica
la comunión de los santos, el perdón de los pecados,
la resurección de la carne y la vida eterna. Amén

Ave María

Dios te salve María
llena eres de gracia
el Señor es contigo;
bendita tú eres
entre todas las mujeres,
y bendito es el fruto
de tu vientre, Jesús.
Santa María, Madre de Dios,
ruega por nosotros, pecadores,
ahora y en la ahora
de nuestra muerte. Amén

Padre nuestro

Padre nuestro,
que estás en el cielo,
santificado sea tu Nombre;
venga a nosotros tu reino;
hágase tu voluntad
en la tierra como en el cielo.

Danos hoy nuestro pan de cada día;
perdona nuestras ofensas,
como también nosotros perdonamos
a los que nos ofenden;
no nos dejes caer en la tentación,
y líbranos del mal. Amén.

Oraciones del día 4 de junio

El 4 de enero conmemoramos la festividad de Santa Ángela de Foligno. La joven, natural de la ciudad italiana que porta en su nombre, era una apasionada de la juerga que acabaría por casarse muy joven y tener varios hijos.

Santa Ángela de Foligno, un renacimiento a la fe

Cuando tenía 35 años, en 1283, enviudó y perdió a sus hijos. De este modo, al verse sola, reflexionó sobre la posibilidad de cambiar radicalmente de vida, a lo que se decidiría tras escuchar una predicación y confesar todos sus pecados.

Animada por otras muchachas, se decidió a peregrinar a Asís, donde parece ser que la voz de San Francisco resonó en su interior: “Vende lo que tienes y dalo a los pobres, y dedícate a vivir pensando en la Pasión de Nuestro Señor Jesucristo”.

Tal fue así que apenas escuchaba algo sobre la Pasión entraba en trance celestial, considerándosela desde esos tiempos una de las místicas más importantes del catolicismo. Como a tal y, visto el giro que imprimió a su vida, puede pedírsele intercesión por las personas que no encuentran su camino en la vida, por ejemplo, de la siguiente manera:

Santa Ángela de Foligno, a vos suplico por [el nombre de la persona por quien rogamos que interceda], cuyo camino parece confuso y que semeja haber dado la espalda al faro de la luz del Salvador en este valle de tinieblas. Os ruego que intercedáis ante Nuestro Señor para que lo / la ilumine y le dé entendimiento para andar por la recta senda de la virtud. Amén.

Santa Faraildis, una fe y una coherencia inquebrantables

El 4 de enero también conmemoramos a la belga Santa Faraildis, que se vio obligada a casarse, allá por el siglo VII, con un violento noble. La santa siempre se negó a consumar el casamiento, apoyándose en la oración y en una fe inquebrantables. Parece ser que enviudó virgen.

Por lo que puede deducirse de la Vita Gudilae, Faraildis era hija de Santa Amalberga y hermana de Santa Gúdula -cuya vida cuenta el citado libro-, Santa Reineldis, y San Emeberto, pero este extremo no está confirmado en su propia hagiografía, la Vita Pharaildis.

El culto a Faraildis data del siglo IX, atribuyéndosele numerosos milagros a la que también se venera como patrona de la ciudad belga de Gante. Según la leyenda, Faraildis hizo manar una fuente en Bruay, para que bebieran unos niños enfermos. También se cuenta que una mujer que se había negado a compartir su pan con un mendigo vio como sus panes se volvían piedras. Otro milagro se refiere a que hizo resucitar a un pollo cocinado.

Habida cuenta de la fortaleza de sus convicciones y del modo en que afrontó las presiones a las que la sometía su esposo, podemos rogarle que abogue por nosotros en situaciones difíciles, en las que, estando bajo presión, no sabemos qué hacer. He aquí una forma de hacerlo:

Santa Faraildis, tú que supiste mantenerte firme en tus convicciones y actos, iluminada por la fe en el Señor, intercede ante Él por mí para que ilumine mis pasos por el sendero correcto de la vida en Jesucristo y en su mensaje. Amén.

Oración del pensamiento

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Todos queremos estar en los pensamientos de nuestra persona amada. Ser lo único en lo que piense a todas horas y que sólo tenga ojos para nosotros.

Si ya te has fijado en una persona no te servirán las oraciones para buscar novio, sino que necesitarás esta para que no salgas de sus pensamientos.

Para que esa persona que amamos sólo piense en nosotros, podemos usar estas oraciones:

 

Oración del pensamiento a San Marcos de León

Pensamiento, tú que estás en su cerebro, yo te pido y suplico que los sueños y ensueños solo sean para el creador y para mi, y con los símbolos mágicos de San Marcos de león, él sea atado con cadenas y grilletes para que donde esté, con quien esté, solo piense en mi.

Con dos te veo, con tres te ato, la sangre bebo y el corazón te parto. Con el padre, el hijo y el espíritu santo.

Piénsame, piénsame, piénsame.

 

Oración para tu amor piense en ti

Por favor ayudadme a que él deje de pensar en mi, por medio de esta oración que yo sea la unica persona en su pensamiento que se duerma pensando y acordándose de mi, que me llame hoy y me pida que este con el para siempre.

 

Oración a San Juan del Pensamiento (Amarre del amor)

Hermano mío, ven hermano,yo te imploro por medio de esta oración, te pido que no piense él en nadie sino en mí, y en este momento sublime este pensando en mí y mi pensamiento lo torture y lo traiga hasta mí, manso como un corderito. Amén

Oraciones de agradecimiento

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Muchas veces tenemos que estar agradecidos por lo que tenemos o por las metas que hemos conseguido.

Ya sea el haber superado una mala época, una enfermedad o una ruptura amorosa; o al contrario, haber conseguido un nuevo trabajo, una nueva pareja, o cualquier otra buena noticia; es adecuado agradecer lo que se tiene y lo que se ha conseguido y pedir perdón cuando se cometen errores.

Aquí os dejamos unas oraciones para dar las gracias:

Gracias, Señor

Gracias, Señor, por la paz, la alegría y por la unión que los hombres, mis hermanos, me han brindado, por esos ojos que con ternura y comprensión me miraron, por esa mano oportuna que me levantó.

Gracias, Señor, por esos labios cuyas palabras y sonrisas me alentaron, por esos oídos que me escucharon, por ese corazón de amistad, cariño y amor que me dieron.

Gracias, Señor, por el éxito que me estimuló, por la salud que me sostuvo, por la comodidad y diversión que me descansaron.

Gracias, Señor, … me cuesta trabajo decírtelo, … por la enfermedad, por el fracaso, por la desilusión, por el insulto y engaño, la injusticia y soledad por el fallecimiento del ser querido. Tú lo sabes, Señor cuán difícil es fue aceptarlo; quizá estuve a punto de la desesperación, pero ahora me doy cuenta de que todo esto me acerco más a Ti. ¡Tú sabes lo que hiciste!

Gracias, Señor, sobre todo por la fe que me has dado en Tí y en los hombres; por esa fe que se tambaleó, pero que Tú nunca dejaste de fortalecer, cuando tantas veces encorvado bajo el peso del desánimo, me hizo caminar en el sendero de la verdad, a pesar de la oscuridad.

Gracias, Señor, por el perdón que tantas veces debería haberte pedido, pero que por negligencia y orgullo he callado.

Gracias, Señor, por perdonar mis omisiones, descuidos y olvidos, mi orgullo y vanidad, mi necesidad y caprichos, mi silencio y mi excesiva locuacidad.

Gracias, Señor, por dispensar los prejuicios a mis hermanos, mi falta de alegría y entusiasmo, mi falta de fe y confianza en Ti, mi cobardía y mi temor en mi compromiso.

Gracias, Señor, porque me han perdonado y yo no he sabido perdonar con la misma generosidad.

Gracias, Señor, por indultar mi hipocresía y doblez, por esa apariencia que con tanto esmero cuido, pero que sé en el fondo no es más que engaño a mí mismo.

Gracias, Señor, por disculpar esos labios que no sonrieron, por esa palabra que callé y esas manos que no tendí y esa mirada que desvié, esos oídos que no presté, esa verdad que omití y ese corazón que no amé.

Gracias, Señor, por esa protección con que siempre me has preferido y te suplico muy encarecidamente por tu amor, disculpes mi silencio y cobardía.

Gracias, Señor, por todos lo que no te dan gracias, por los que no imploran de tu ayuda y por los que no te piden perdón, no abandones las obras de tus manos, y que llenes mi vida de esperanza y generosidad.

Sr. Hágase tu voluntad y no la mía.

 

Oración de agradecimiento a Dios

Señor Dios, una vez más damos las gracias por la oportunidad de estar Contigo. Te pedimos que nos Hagas sobrepasar cualquier cosa que hayamos elegido que nos mantendría rezagados o restringidos de Conocerte.

Elévanos de nuestras pretensiones y falsedades que hemos colocado delante de nosotros en la forma de juicios y conocimiento falso. Te pedimos que Te lleves la ilusión para que nos Asistas, a pesar de lo que hayamos hecho.

Nos acercamos a Ti en Gracia, a la puerta del perdón. Restaura nuestra dicha y nuestro valor, para que podamos pasar cada día y lo que nos encuentre, conociendo las bendiciones de cada momento y estando contentos con lo que contemplamos como a la verdad eterna.

Aportamos nuestro entusiasmo para hacer lo mejor que podemos. Confiamos en que siempre Estás con nosotros y que Has preparado el camino.

Nada hay en contra nuestro que vaya a prevalecer por siempre. Cualquier negatividad que encontremos, no ha de prevalecer. Hemos resucitado en el Cristo. El Espíritu Santo es nuestro compañero.

Tu traes la mano del Señor para que nos acaricie, la fortaleza para que nos eleve, la vista para mirar Tu rostro, la Luz que nos permita ver la verdad y la sabiduría para saber que Tu voluntad se ha hecho. Y encontramos paz eterna en Tu amoroso abrazo.

 

Enséñame, Señor a decir: ¡Gracias!

Enséñame, Señor a decir: ¡Gracias!
gracias en distintos idiomas,
gracias a las distintas personas
pero, sobre todo, Señor,
gracias porque… ¡existes!

Gracias por tu Eucaristía,
gracias por tu Madre,
gracias por todos y cada uno de tus hijos,
mis hermanos,
que día a día colocas junto a mí.

Gracias, en fin, por haberme enseñado
a darte y a dar las gracias.
Junto con todas tus criaturas,
las que te las hayan dado antes que yo
las que no sepan no contesten a tu amor
o las que ni siquiera se hayan enterado.

Deseo desde ahora que mis palabras
sean simple y sencillamente éstas:
¡Gracias! ¡A todos! ¡A Tí, Señor!