Oración a Santa Cecilia Patrona de los músicos

Gloriosa Virgen y mártir Santa Cecilia, modelo de esposa fidelísima de Jesús, vedme aquí postrado humildemente ante vuestras plantas. Soy un pobre pecador que vengo a implorar vuestra poderosa intercesión ante Jesús a quién tanto amasteis, suplicándote que me consigas un verdadero arrepentimiento de mis pecados, un propósito eficaz de enmienda y una heroica fortaleza para confesar y defender la fe que he profesado.

Alcánzame la gracia de vivir y morir en esta santa fe, como también las gracias especiales que necesito para vivir santamente en mi estado. Escucha y alcanzame mis súplicas , oh virgen poderosísima, para que merezca gozar un día de la eterna bienaventuranza.
Así sea.

En las actas de Santa Cecilia, se lee que la santa le dijo a su esposo, una vez
casados:
“Tengo un ángel de Dios que guarda mi virginidad: si te acercas a mi con amor impuro, desenvainaría su espada y cortaría en flor tu vida; pero si me amas y respetas mi pureza, se hará tu amigo y nos colmará de bienes”. Valeriano le contestó: “Pare creer tus palabras, tendría que ver al ángel y ver demostrado que no es otro hombre el que ocupa tu corazón”. Cecilia le replicó: “Para ver al ángel tendrás que creer en un sólo Dios y ser purificado. Vete a la Via Appia; verás allí un grupo de mendigos que me conocen, salúdalos de mi parte, diles que te lleven al buen anciano Urbano, nuestro obispo, y él te hará conocer a Dios. Una vez estés purificado, vuelve a casa y verá s al ángel”. Después que Valeriano fuera a ver al obispo Urbano y que éste le bautizara, el esposo volvió a su casa y vio junto a Cecilia al apreciado ángel que les puso a los dos una corona de rosas. Al cabo de unos años, Valeriano y su hermano Tiburcio fueron martirizados por su fe cristiana.
Los cuerpos fueron enterrados en un terreno familiar de Cecilia.

Oraciones católicas

Cuando decides rezar hay oraciones católicas y otras oraciones cristianas pero que pueden corresponder a otros credos. En general al dirigirse a Dios Padre no te preocupes demasiado por las palabras y si por el sentimiento y la devoción. Si temes equivocarte reza las oraciones católicas clásicas:

También son oraciones católicas básicas las siguientes:

Yo Confieso…

Yo confieso ante Dios Todopoderoso,
y ante vosotros hermanos
que he pecado mucho de pensamiento,
palabra, obra y omisión.

Por mi culpa, por mi culpa, por mi gran culpa.

Por eso ruego a Santa María siempre Virgen,
a los ángeles, a los santos
y a vosotros hermanos,
que intercedáis por mí
ante Dios, Nuestro Señor.
Amén.

Salmo de David

El Señor es mi pastor,
nada me falta;
en verdes pastos él me hace reposar
y a donde brota agua fresca me conduce.
Fortalece mi alma,
por el camino del bueno me dirige
por amor de su Nombre.
Aunque pase por oscuras quebradas,
no temo ningún mal,
porque tú estás conmigo,
tu bastón y tu vara me protegen.
Me sirves la mesa
frente a mis adversarios,
con aceite perfumas mi cabeza
y rellenas mi copa.
Me acompaña tu bondad y tu favor mientras
dura mi vida;
mi mansión será
la casa del Señor
por largo, largo tiempo.

Salve Regina

Dios te salve, Reina y Madre de misericordia,
vida y dulzura y esperanza nuestra:
Dios te salve. A ti llamamos los desterrados hijos de Eva;
a ti suspiramos, gimiendo y llorando en este valle de lágrimas.
Ea, pues, Señora abogada nuestra,
vuelve a nosotros esos tus ojos misericordiosos
y, después de este destierro, muéstranos a Jesús,
fruto bendito de tu vientre.
¡Oh clementísima! ¡oh piadosa! ¡oh dulce Virgen María!

V. Ruega por nosotros santa Madre de Dios,
R. Para que seamos dignos de alcanzar las promesas
de nuestro Señor Jesucristo.
Amén.

 

El angelus

Voz: El ángel del Señor anunció a María.
Todos: Y ella concibió por obra y gracia del Espíritu Santo.

Dios te salve María , llena eres de gracia, el Señor es contigo; bendita Tú eres entre todas las mujeres, y bendito es el fruto de tu vientre, Jesús. Santa María, Madre de Dios, ruega por nosotros, pecadores, ahora y en la hora de nuestra muerte. Amén.

Voz: He aquí la esclava del Señor.
Todos: Hágase en mí según tu palabra. Dios te salve María

… Santa María, Madre de Dios …

Voz: Y el Verbo de Dios se hizo carne.
Todos: Y habitó entre nosotros. Dios te salve María,

… Santa María, Madre de Dios …

Voz: Ruega por nosotros, Santa Madre de Dios.
Todos: Para que seamos dignos de alcanzar las promesas y gracias de Nuestro Señor Jesucristo. Amén.

 

Oraciones para situaciones desesperadas (Santa Rita y San Judas Tadeo)

Oración a San Judas Tadeo

judastadeo
Apóstol gloriosísimo de Nuestro Señor Jesucristo, aclamado por los fieles con el dulce título de ABOGADO DE LOS CASOS DESESPERADOS, hazme sentir tu poderosa intercesión aliviando la gravísima necesidad en que me encuentro. Por el estrecho parentesco que te hace primo hermano de Nuestro Señor Jesucristo, por la privaciones y fatigas que por El sufriste, por el heroico martirio que aceptaste gustoso por su amor, por la promesa que el divino Salvador hizo a Santa Brígida de consolar a los fieles que acudiesen a tu poderosa intercesión, obténme del Dios de las misericordias y de su Madre Santísima la gracia que con ilimitada confianza te pido a Ti, Padre mío bondadosísimo, seguro que me la obtendrás siempre que convenga a la gloria de Dios y bien de mi alma. Así sea.

Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, ruega por nosotros.
Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, ruega por nosotros.
Glorioso Apóstol San Judas Tadeo, ruega por nosotros.

En el nombre del Padre, y del Hijo, y del Espíritu Santo. Amén.

Oración a Santa Rita

Oh poderosa Santa Rita, llamada ahogada de los casos desesperados, socorredora en la última esperanza, refugio y salvación en el dolor, que conduce al abismo del delito y de la desesperación: con toda la confianza en tu celestial poder, recurro a ti en el caso difícil e imprevisto que oprime dolorosamente mi corazón.

Dime, oh Santa Rita, ¿no me vas a ayudar tu?, ¿no me vas a consolar? ¿Vas a alejar tu mirada y tu piedad de mi corazón, tan sumamente atribulado? ¡Tú también sabes lo que es el martirio del corazón! Por las atroces penas, por las amargas lágrimas que santamente derramaste, ven en mi ayuda. Habla, ruega, intercede por mí, que no me atrevo a hacerlo, al Corazón de Dios, Padre de misericordia y fuente de toda consolación, y consígueme la gracia que deseo. Presentada por vos es seguro que me escuchará: y yo me valdré de este favor para mejorar mi vida y mis costumbres, para cantar en la tierra y en el cielo las misericordias divinas.

Santa de lo imposible. Oh Santa Patrona de los necesitados, Santa Rita, cuyas plegarias ante el Divino Señor son casi irresistibles, quien por la generosidad en otorgar favores has sido llamada mediadora de los desesperados y de lo imposible; Santa Rita, tan humilde, tan pura, tan mortificada, tan paciente y de tan compadecido amor por Jesús Crucificado que podrías obtener de Él cualquier cosa que le pidas. A cuenta de esto recurrimos confiados a ti, esperando, si no siempre alivio, al menos consuelo. Se favorable a nuestra petición, mostrando el poder de Dios a nombre de este suplicante, se generosa con nosotros, como lo has sido en tantos casos maravillosos, para la mas grande gloria de Dios, por la divulgación de tu propia devoción, y por el consuelo de aquellos que confían en ti. Prometemos, si nuestra petición es concedida, glorificar tu nombre, informando del favor concedido, para bendecir y cantar tus alabanzas por siempre. Confiando entonces en los méritos y poder ante el Sagrado Corazón de Jesús, te rogamos oyenos.

Oración a Dios

Sálvame Dios mío, porque estoy a punto de ahogarme, me estoy hundiendo en un pantano profundo y no tengo donde apoyar los pies.
He llegado a lo mas hondo del agua y me arrastra la corriente.
Ya estoy ronco de tanto gritar; y la garganta me duele; mis ojos están cansados de tanto esperar a mi Dios.

Oración a Dios II

Oh Jesús, Tú eres la Palabra verdadera, Tú eres la Vida, la Luz, Tú eres nuestro camino, Jesús, amadísimo Señor mío, que dijiste: “Pedid y se os dará, buscad y hallareis, llamad y se os abrirá,” por la intercesión de María Vuestra Santísima Madre, yo llamo, yo busco, yo os pido con toda esperanza que me concedáis lo que con urgencia preciso:

Oh Jesús, Tú eres el Hijo de Dios vivo, Tú eres testigo fiel de Dios en el mundo, Tú eres Dios con nosotros, Jesús Señor de Señores, que dijiste “Cualquier cosa que pidierais al Padre en Mi Nombre os la concederá” por intercesión de María, Nuestra Santísima Madre, humildemente y de todo corazón suplico con inmensa fe a Vuestro Padre en Vuestro Nombre que me concedáis este favor que me resulta tan difícil conseguir por mis débiles medios:

Oh Jesús, Tú eres el Hijo de María, Tú eres el vencedor del mal y la muerte, Tú eres el principio y el fin, Jesús Rey de Reyes, que dijiste: “Cielo y Tierra pasarán, pero mi palabra no pasará” por intercesión de María, Vuestra Santísima Madre, siento total confianza que mi desesperada súplica será concedida.

Oh Jesús que dijiste: ven y sígueme acompáñanos y guíanos en nuestro camino hacia el encuentro con Dios y enséñanos a estar siempre cerca de nuestros hermanos.

Rezar tres Padrenuestros, tres Avemarías y tres Credos.

a San Valentín

Dicen que este Santo ayuda a las solteras a encontrar marido y a las viudas que desean volverse a casar. También se le reza para tener buenos partos e hijos saludables.

Glorioso mártir san Valentín, poderoso en la palabra y en las acciones, os suplico que infundáis en mi alma aversión a la vanidad y a los falsos placeres del mundo, que inculquéis pureza a mis sentimientos y me concedáis espíritu de penitencia para llegar a comprender los sufrimientos y las necesidades de aquel con quien comparta mi camino. Os ruego que intercedáis ante Dios nuestro Señor para que me conceda la gracia que fervorosamente os pido, que me guiéis y me liberéis de todo peligro. Por Jesucristo nuestro Señor, amén.

En en Monasterio de Sant Benet también se le implora para llamar a la lluvia y alejar el granizo.
“San Valentín, san Valentín, dadnos agua, pues en Sant Benet tenemos sed. Dadnos agua, Señor, pues en Sant Benet tenemos sed.
Agua, la tierra os necesita, la tierra se nos seca, la tierra se queja cuando hundimos en ella la reja…, la tierra se desgarra.
¡Dadnos agua, misericordia, Señor!

Oh, Cristal milagroso que os formasteis del agua pura en un acto prodigioso,
con agua los campos fertilizad, del granizo los campos guardad.
Si os han rezado de corazón, al soltero y al viudo emparejad.
Al mudo, al cojo y al lisiado ayudad; al apenado y al dolorido escuchad.
Habitantes todos de Navarcles y demás fieles del resto de vecindades,
nos dirigimos a vos,
santo, prelado y mártir[…]”

Pasaje de: El ultimo abad. “Marti Gironell.”

Rezar por nuestros muertos

Rezar por nuestros muertos nos consuela y permite seguir adelante, aunque el ser amado ya esta en presencia de Dios podemos pedir por él con cualquiera de las siguientes oraciones.

“Si para recobrar lo recobrado,
debí perder primero lo perdido.
Si para conseguir lo conseguido,
tuve que soportar lo soportado.
Si para estar ahora enamorado,
fue menester haber estado herido.
Tengo por bien sufrido lo sufrido,
tengo por bien llorado lo llorado.
Porque después de todo he comprobado,
que no se goza bien de lo gozado,
sino después de haber padecido.
Porque después de todo he comprendido,
que lo que el árbol tiene de florido,
viene de lo que tiene sepultado”.
Santa Teresa

“Depositad este cuerpo mío en cualquier sitio, sin que os de pena. Sólo os pido que dondequiera que estéis, os acordéis de mí ante el altar del Señor”
(Palabras de Santa Mónica en su lecho de muerte.)
San Agustín
Confesiones, IX, 11

¡Oh Jesús, único consuelo en las horas eternas del dolor, único consuelo sostén en el vacío inmenso que la muerte causa entre los seres queridos! Tú, Señor, a quién los cielos, la tierra y los hombres vieron llorar en días tristísimos; Tú, Señor, que has llorado a impulsos del más tierno de los cariños sobre el sepulcro de un amigo predilecto; Tú, ¡oh Jesús! que te compadeciste del luto de un hogar deshecho y de corazones que en él gemían sin consuelo; Tú, Padre amantísimo, compadécete también de nuestras lágrimas. Míralas, Señor, cómo sangre del alma dolorida, por la perdida de aquel que fue deudo queridísimo, amigo fiel, cristiano fervoroso. ¡Míralas, Señor, como tributo sentido que te ofrecemos por su alma, para que la purifiques en tu sangre preciosísima y la lleves cuanto antes al cielo, si aún no te goza en él! ¡Míralas, Señor, para que nos des fortaleza, paciencia, conformidad con tu divino querer en esta tremenda prueba que tortura el alma! ¡Míralas, oh dulce, oh pidadosísimo Jesús! y por ellas concédenos que los que aquí en la tierra hemos vivido atados con los fortísimos lazos de cariño, y ahora lloramos la ausencia momentánea del ser querido, nos reunamos de nuevo junto a Ti en el Cielo, para vivir eternamente unidos en tu Corazón. Amén.

ORACIÓN DE SAN AGUSTÍN POR LAS ALMAS DEL PURGATORIO

Dulcísimo Jesús mío, que para redimir al mundo quisisteis nacer, ser circuncidado, desechado de los judíos, entregado con el beso de Judas, atado con cordeles, llevado al suplicio, como inocente cordero; presentado ante Anás, Caifás, Pilatos y Herodes; escupido y acusado con falsos testigos; abofeteado, cargado de oprobios, desgarrado con azotes, coronado de espinas, golpeado con la caña, cubierto el Rostro con una púrpura por burla; desnudado afrentosamente, clavado en la Cruz y levantado en ella, puesto entre ladrones, como uno de ellos, dándoos a beber hiel y vinagres y herido el costado con la lanza. Librad, Señor, por tantos y tan acerbísimos dolores como habéis padecido por nosotros, a las almas del Purgatorio de las penas en que están; llevadlas a descansar a vuestra santísima Gloria, y salvadnos, por los méritos de vuestra sagrada Pasión y por vuestra muerte de Cruz, de las penas del infierno para que seamos dignos de entrar en la posesión de aquel Reino, adonde llevasteis al buen ladrón, que fue crucificado con Vos, que vivís y reináis con el Padre y el Espíritu Santo por los siglos de los siglos. Amén.

Oración por un familiar fallecido.

Dios mío, te llevaste a la persona que más amaba en este mundo; me privaste de ella para siempre: pero si lo dispusiste de esta manera, cúmplase en todo tu santísima voluntad así sobre él (ella) como sobre mí. El grande consuelo que me queda, es la esperanza de que lo (la) recibiste en el seno de tu misericordia y que te dignarás algún día unirme con él (ella). Si la entera satisfacción de sus pecados la detiene aún en las penas sin que haya ido todavía a unirse contigo yo te ofrezco, para que logre su salvación, cambiar mi mala conducta, hacer caridades a favor de los más necesitados y confesar mis pecados para comulgar el Cuerpo y la Sangre de Cristo.

¡Arbitro supremo de nuestra suerte, dueño absoluto de nuestro destino! Dispón soberanamente de nosotros y de nuestros días, no somos de nosotros mismos, sino de Ti; no has hecho sino tomar lo que te pertenecía y nos prestaste por algún tiempo. Sean benditas y adoradas las disposiciones de tu Providencia.

Esta muerte que me hace derramar tantas lágrimas debe producir en mí un efecto más sólido y saludable; ella misma me advierte que llegará mi hora que debo prepararme sin tardanza y estar dispuesto en todos los instantes de mi vida; permite ¡Oh Dios de bondad! Que cuando llegue mi último momento, me encuentre en estado de gracia, para poder presentarme delante de ti y reunirme con la persona que he perdido para bendecirte y alabarte eternamente con él (ella). Amén.

ORACIÓN DE ENCOMENDACIÓN DEL ALMA A CRISTO

Señor, te encomendamos el alma de tu siervo(a) … (decir su nombre) y te suplicamos, Cristo Jesús, Salvador del mundo, que no le niegues la entrada en el regazo de tus patriarcas, ya que por ella bajaste misericordiosamente del cielo a la tierra.

Reconócela, Señor, como criatura tuya; no creada por dioses extraños, sino por ti, único Dios vivo y verdadero, porque no hay otro Dios fuera de Ti ni nadie que produzca tus obras.

Llena, Señor, de alegría su alma en tu presencia y no te acuerdes de sus pecados pasados ni de los excesos a que la llevó el ímpetu o ardor de la concupiscencia.

Porque, aunque haya pecado, jamás negó al Padre, ni al Hijo, ni al Espíritu Santo; antes bien, creyó, fue celoso de la honra de Dios y adoró fielmente al Dios que lo hizo todo.

Oración por los Familiares en el Purgatorio

¡Oh Buen Jesús!
El dolor y sufrimiento de los demás conmovía siempre tu corazón.
Mira con piedad las almas de mis queridos familiares del Purgatorio.
Oye mi clamor de compasión por ellos y haz que aquellos a quienes separaste de nuestros hogares y corazones disfruten pronto del descanso eterno en el hogar de tu amor en el cielo.

Amen.

Mal de Ojo

El mal de ojo, es una creencia popular y supersticiosa por la cual una persona tiene la capacidad de producir mal a otra persona sólo con mirarla. De la persona afectada se dice que “le echaron mal de ojo”. También deriva de esta expresión tenerle a alguien ojeriza.

Hay muchos rituales y cultos mágicos para prevenir el mal de ojo, descubrir el mal de ojo o para curar el mal de ojo. Desde usar la saliva como medio de protección (escupiendo a la persona afectada), pasando por pisar los zapatos nuevos para que no te tengan envidia y multiples recetas caseras o peligrosas que desaconsejamos encarecidamente probar. Si piensas que te han echado mal de ojo porque te sientes cansado, triste u otros sintomas relacionados lo que tienes que hacer es buscar la causa en tus acciones y actividades. Ser positivo y pedir a Dios para iniciar el día con optimismo y ganas de trabajar te ayudará mucho más que cualquier ritual con velas, agua con sal o actividades no nutritivas que incluyan huevos.

Para ayudarte a pedir a Dios fuerzas para el optimismo te dejamos estas sencillas oraciones/frases de ánimo.

“No inventes, no engañes, no robes ni bebas; pero si inventas, invéntate un mundo mejor; si engañas, engáñale a la muerte; si robas, róbate un corazón y si bebes, bébete los mejores momentos de tu vida.”

En nombre de Dios Todopoderoso,
Santos que me protegéis,
inspiradme para que tome una buena resolución,
frente a esta incertidumbre en la que me encuentro.
Dirigid mi pensamiento hacia el bien,
desviad la influencia de aquellos
que intenten separarme del buen camino.
Gracias por los favores concedidos.
Amén.

Jesús, cuando eras peregrino en nuestra tierra, Tú nos dijiste: Aprended de mí, que soy manso y humilde de corazón, y vuestra alma encontrará descanso. Mi alma encuentra en Ti su descanso al ver cómo te rebajas hasta lavar los pies a tus apóstoles. Entonces me acuerdo de aquellas palabras que pronunciaste para enseñarme a practicar la humildad: Os he dado ejemplo para que lo que he hecho con vosotros, vosotros también lo hagáis. El discípulo no es más que su maestro, puesto que sabéis esto, dichosos vosotros si lo ponéis en práctica. Yo comprendo, Señor, estas palabras salidas de tu corazón manso y humilde, y quiero practicarlas con la ayuda de tu gracia.

Te ruego, divino Jesús, que me envíes una humillación cada vez que yo intente colocarme por encima de las demás. Yo sé bien Dios mío, que al alma orgullosa tú la humillas y que a la que se humilla le concedes una eternidad gloriosa; por eso, quiero ponerme en el último lugar y compartir tus humillaciones, para tener parte contigo en el reino de los cielos.

Pero Tú, Señor, conoces mi debilidad. Cada mañana hago el propósito de practicar la humildad, y por la noche reconozco que he vuelto a cometer muchas faltas de orgullo. Al ver esto, me tienta el desaliento, pero sé que el desaliento es también una forma de orgullo. Por eso, quiero, Dios mío, fundar mi esperanza sólo en Ti. Para alcanzar esta gracia de tu infinita misericordia, te repetiré muchas veces: ¡Jesús, manso y humilde de corazón, haz mi corazón semejante al tuyo!

Santa Teresa de Lisieux

¡Oh, Espíritu Santo, alma de mi alma, yo te adoro, ilumíname, guíame, consuélame en mi enfermedad, y fortifícame para recuperarme y encontrarme bien.
Deseo mejorar mi estado físico y encontrarme con una buena salud. Si lo logro, podré ayudarme a mí mismo y a las personas que me rodean. Te suplico ayuda y fuerza de voluntad. Te doy las gracias, Espíritu Santo, por haber escuchado mi humilde petición!”

El que quiere, puede. Puedes hacer cualquier cosa que te propongas. Lograr tus objetivos depende de los límites que pongas a tu mente, el mal de ojo no existe.
Escribenos en los comentarios tu firme propósito de enfrentar los problemas con energía para encontrarles solución y mejorarte.

Oraciones para ganar la lotería (San Cono)

San Cono

San Cono nació en el Siglo XII en un pueblo de la provincia de Salerno, Italia, llamado Teggiano. Sus padres suspiraban el hijo que se hacia esperar. La leyenda cuenta que una noche los esposos tuvieron el mismo sueño. Del seno de su madre (Igniva) brotaban llamaradas. Un sacerdote interpretó la visión anticipando a la madre que a pesar de su avanza da edad, tendría un hijo que sería la gloria de su pueblo. “Algo perfecto”, tal es el significado de “Cono”. Tempranamente decidió solicitar el ingreso al monasterio benedictino de San Nicolás, pero el Superior, no lo aceptó. Sin embargo, Cono ardía de impaciencia por incorporarse al monasterio. Tanto es así que se presenta en uno de una ciudad más alejada, de incógnito. Sus padres lo siguen y lo reclaman y él se esconde en el horno de pan del monasterio de Sta. María de Cadossa. Salvandose por verdadero milagro de morir quemado, sus padres aceptan su llamada vocacional. El joven benedictino fray Cono, no cesa de orar y trabajar en las labores más humildes: cocina, barre, atiende la huerta. Un atardecer de verano aquel joven monje recibe un mensaje: “Esta noche Dios te llamará”. Así sucedió, en la madrugada del 3 de junio de un año de comienzos del siglo XII San Cono moría serenamente. El 27 de setiembre de 1261, los dos pueblos cercanos se disputaban los restos del monje benedictino. Finalmente deciden ponerle en un carro y dejar que los bueyes decidan el camino. El rumbo fue el pueblo de Teggiano natal y ante la iglesia de su infancia los bueyes se echaron. Canonizado, en 1871 por el Papa Pio IX. Fueron los emigrantes teggianenses quienes llevaron su culto a varias regiones del mundo. Hoy se lo venera, además que en Teggiano y Florida, también en Nueva Orleans (Estados Unidos) en Australia y en Argentina.

El 3 de junio se celebra la Fiesta del Santo, en un marco religioso-popular, que convierte al Templo y sus alrrededores en una verdadera romería. Por la mañana el Obispo de la Diócesis celebra la Eucaristía y en tempranas horas de la tarde se realiza la Procesión. Siguiendo en estas Celebraciones el programa realizado casi desde el comienzo de las festividades. En esta manifestación religiosa participan los devotos más dispares. La popularidad de este santo es debida a que es considera el patrono de los “quinieleros” y es invocado para tener suerte en todos los juegos de azar y en forma más general para conseguir dinero.

San Cono es conocido por los aficionados a las loterías como el “Padre de las Cábalas”. Hay creencias de que este Santo ayuda a la gente humilde, sobre todo cuando esta se encuentra en un aprieto económico. Según la leyenda, de acuerdo como sea el problema, el le envía el favor; si es pequeño, le proporciona una pequeña cantidad para que resuelva su problema; y si es grande, la ayuda será mayor.

Oraciones a San Cono (Para Ganar La Lotería)

San Cono, haz que la suerte me beneficie, que los misteriosos hilos del azar se tejan para mi bien, que con mi jugada alcance los medios materiales que necesito para realizar mis sueños. Gracias San Cono por darme tu bendición y regalarme la alegría de alcanzar lo que deseo.” Luego, al llegar a su casa, préndale una vela blanca y colóquele como ofrenda un ramito de perejil.

 

Dios clemente y misericordioso,
en tu Omnipotente Trinidad yo confío y espero
y por la mediación de San Cono
te pido salud, trabajo y unión de mi familia.

Señor, yo no quiero pecar
pidiéndote suerte en el azar,
pero cuando tú quieres nos puedes tender
por medio de San Cono una mano
para ganar una apuesta:

Si es el 03 porque es el día de su muerte;
si es el 7 y al 07 porque es el número
que suman las letras del nombre de San Cono;
si es el 18 es por la edad que falleció;
si es el 11 porque es el número
de su Iglesia en Florida (Uruguay);
si es el 60 es porque cuando trajeron su imagen de
Italia
en una de sus sandalias estaba ese número;
si es el 72 es porque es la terminación del año
en que fue canonizado en Roma;
si es el 85 es la terminación del año
en que se inauguró su Iglesia.

Señor, si soy merecedor de tu gracia,
por medio de San Cono concédemela.
Amén

 

Oh ángel candidísimo de pureza
y serafín de santa caridad gloriosísimo SAN CONO, nosotros, humildes devotos vuestros,
os presentamos el efecto mas sincero
de nuestro corazón.
Nos congratulamos de la gloria singular
de que gozáis en el cielo;
nos alegramos de los especialísimos dones
con que os previno, acompaño y consumo la divina gracia
y rendimiento las mas vivas gracias al SUPREMO dispensador de todo bien.
Vos, que anunciado milagrosamente,
nacisteis para ser ejemplo de perfecta caridad.
Vos, que al candor de la inocencia bautismal
y angelical pureza supisteis unir los rigores
de las mas austeras penitencias.
Vos, que en la flor de los años buscasteis la soledad
del claustro para consagraros y mejor servir a Dios.

Vos, que en tan corta vida supisteis Llegar a la cumbre
de la perfección y Santidad.
Vos, finalmente, que después de la muerte hicisteis brillar vuestro poder obrando milagros estupendos;
Mirad benignamente desde el cielo
a cuantos a Vos acuden
Ilenos de confianza en vuestro patrocinio.
Que vuestra devoción acredite a nosotros
la imitación de vuestras virtudes,
especialmente en fe viva, una eficaz esperanza
y una inflamada caridad hacia nuestros Dios y señor
y su Inmaculada Madre María,
para que amándose como vos los amasteis,
podamos en el cielo y en compañía Vuestra
bendecir y alabar la divina misericordia.
Amen.

Si la situación es desesperada también puedes rezar a Santa Rita Patrona de las causas desesperadas

Para perder Peso

Adelgazar requiere de mucha fuerza de voluntad y Nuestro Señor nos puede ayudar si se lo pedimos adecuadamente. Pues ya lo dijo:

Pidan y se les dará; busquen y encontrarán; llamen y se les abrirá.
Porque todo el que pide, recibe; el que busca, encuentra; y al que llama, se le abrirá.
¿Quién de ustedes, cuando su hijo le pide pan, le da una piedra?
¿O si le pide un pez, le da una serpiente?
Si ustedes, que son malos, saben dar cosas buenas a sus hijos, ¡cuánto más el Padre de ustedes que está en el cielo dará cosas buenas a aquellos que se las pidan!

Antes de cada comida pon tu mano en el estomago y repite:
1.- En el nombre de Jesús ato el espíritu de la gula, para por medio de mi fe, Cristo lo ate con su propia mano, Amen.
2- Mi petición en el nombre de Jesús, que este alimento sea de agrado y mucho sustento, de vitaminas, proteínas y todo lo que mi cuerpo necesita, para que este alimentado como debe de ser. Amen.
3.- Me cubro con la sangre de Cristo para que mis pensamientos estén en él, y pueda dominar esos pensamientos que me hacen pensar en comer a toda hora. Amen.
4.- Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.

Apréndete de memoria esta Oración y cada vez que vayas a picar fuera de horas repítela:

Dios querido,
te ruego que me liberes
de falsos apetitos
y que alejes de mí tanto sufrimiento.
Libérame de mi yo compulsivo
y muéstrame quién soy en realidad.
Dios mío,
te ruego que me concedas un nuevo comienzo.
Abre mi corazón
para que pueda vivir
en libertad al fin.
Amén.

No existen los rituales mágicos que te permitan adelgazar, solo tu fuerza de voluntad con la ayuda del Señor te permitirá perder esos kilos que te sobran.

Oración a San Judas Tadeo

Judas Tadeo fue, según los Evangelios y Hechos de los Apóstoles, uno de los discípulos de Jesucristo, que formaba parte del grupo de «los doce» apóstoles. Se le menciona en los Evangelios como «hermano de Jesús». También se lo llama simplemente «Tadeo», o «Judas de Santiago», aunque la identificación entre «Tadeo». En todos los casos, parece existir la tendencia de acompañar el nombre de «Judas» con alguna especificación, para diferenciar a Judas Tadeo de Judas Iscariote (Judas Iscariote es a quien se atribuye haber traicionado a Jesús).
Santa Brígida cuenta en sus Revelaciones que Nuestro Señor le recomendó que cuando deseara conseguir ciertos favores los pidiera por medio de San Judas Tadeo.

Judas en hebreo significa: “alabanzas sean dadas a Dios”.
Y Tadeo quiere decir: “valiente para proclamar su fe”.

Judas Tadeo es uno de los santos más invocados pues es el patrono de las causas difíciles o desesperantes. Existen diferentes plegarias de suplicas a Cristo por intercesión de Judas Tadeo:

Oración a San Judas Tadeo

¡Glorioso apóstol San Judas Tadeo! Por causa de llevar el nombre de quien entregó a nuestro querido Maestro en manos de sus enemigos, muchos os han olvidado. Pero la Iglesia os honra e invoca como Patrón de los casos difíciles y desesperados. Ruega por nosotros, que somos pecadores, y haz uso os rogamos de ese privilegio especial a vos concedido por nuestro Señor, de socorrer visible y prontamente cuando casi se ha perdido toda esperanza. Ven en nuestra ayuda en esta gran necesidad, e intercede ante nuestro Señor para que recibamos su consuelo y socorro en medio de nuestras tribulaciones y sufrimientos. Que bendiga Dios a vos y a todos los escogidos por toda la eternidad. Amén.

Consagración a San Judas Tadeo

San Judas, Apóstol de Cristo y Mártir glorioso, deseo honrarte con especial devoción. Te acojo como mi patrón y protector. Te encomiendo mi alma y mi cuerpo, todos mis intereses espirituales y temporales y asimismo los de mi familia. Te consagro mi mente para que en todo proceda a la luz de la fe; mi corazón para que lo guardes puro y lleno de amor a Jesús y María; mi voluntad para que, como la tuya, esté siempre unida a la voluntad de Dios. Te suplico me ayudes a dominar mis malas inclinaciones y tentaciones evitando todas las ocasiones de pecado. Obténme la gracia de no ofender a Dios jamás, de cumplir fielmente con todas las obligaciones de mi estado de vida y practicar las virtudes necesarias para salvarme. Ruega por mi Santo Patrón y auxilio mío, para que, inspirado con tu ejemplo y asistido por tu intercesión, pueda llevar una vida santa, tener una muerte dichosa y alcanzar la gloria del Cielo donde se ama y da gracias a Dios eternamente. Amén.

Agradecimiento a San Judas Tadeo

Bondadoso Protector mío, San Judas Tadeo, que recibiste del Salvador la gracia de la vocación al apostolado para seguirle más de cerca en la práctica de las virtudes y predicar su Evangelio, que tuviste el don de conmover los corazones con tus ejemplos y tus enseñanzas, el poder de obrar milagros, y que diste tu vida en defensa y testimonio de la Fe, recibe mis parabienes por estos grandes privilegios, y acepta gustoso esta visita que te hago en agradecimiento de favores obtenidos y para obtener nuevas gracias por tu mediación. Alcánzame un grande amor al Divino Maestro, que me aliente en la práctica de la virtud, me consuele en mis tribulaciones y sostenga mi esperanza cuando el infortunio y la desgracia me acrisolen. No permitas jamás que la falta de confianza en la Providencia divina me aparte del amor y servicio de Dios. Dame tu protección, S. Judas, y alcánzame lo que necesito y pido para mi bien temporal y eterno. Amén.

ORACIÓN AL ARCANGEL SAN GABRIEL PARA PEDIR MILAGROS

ORACIÓN AL ARCANGEL SAN GABRIEL PARA PEDIR MILAGROS

¡Arcángel Gabriel:
embajador de Dios Padre,
mensajero de la esperanza,
santo Ángel del Señor!

Sé tu el mensajero del milagro que espero,
sé tu el que solucione mis tristezas y amarguras.

Trae hasta mí el amor de mi Padre el Señor nuestro Dios,
para que alivie mis carencias sentimentales,
mis necesidades físicas y materiales,
para prodigarme la compasión del Señor.

Alivia mi sensación de abandono y soledad,
aplaca mi temor, cura mis miedos, mitiga mi angustia
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¡Oh Ángel del Señor!
dame el amor de mi Dios.
¡Oh Ángel del Señor!,
calma mis penas.
¡Oh Ángel del Señor!,
tráeme consuelo.

¡Oh Ángel del Señor!, báñame de luz,
¡oh Ángel del Señor!, cura mi cuerpo,
oh Ángel del señor, cura mi corazón,
¡oh Ángel del Señor!, cura mi alma.

¡Oh Ángel del Señor!
trae hasta mi el milagro,
las gracias y  bendiciones que tanto espero:

(pedir con  fe lo que se desea),

porque tú eres el emisario del Señor mi Dios,
tu eres su alabanza,
tu compartes con nosotros la Creación.

¡Oh Ángel del Señor!
¡fortaleza de Dios!
en esta hora aciaga
trae los dones del cielo a la tierra
y permite que se produzca el milagro.

¿Qué es la compasión del Señor,
ante este tu siervo más humilde y necesitado?

La verdad engendra verdad, y Dios es verdad;
el amor engendra vida, y Dios es vida;
el Señor crea amor y el amor es el milagro.

Amén.

Rezar el Credo y la Salve