Oraciones a San Andrés Apóstol

San Andrés fue el primer apóstol de Jesús, era discípulo de Juan el bautista hasta que apareció Jesús para bautizarse y Juan lo llamó “el Cordero de Dios”, desde entonces se convirtió en su discípulo y le presentó a su hermano Simón al que se le conoce como Pedro, al decirles que los haría pescadores de hombres lo dejaron todo y siguieron a Jesús. La tradición dice que lo crucificaron en una cruz con forma de X, de ahí que a esa cruz se la llame “cruz de san Andrés”.

san andres

Oración a san Andrés para mantener la fe

Señor, que llamaste al apóstol San Andrés a dejar las redes a orillas del mar de Galilea para hacer de el un pescador de hombres, te pedimos por su intercesión que nos concedas ser fieles a la vocación apostólica que hemos recibido en nuestro bautismo.
Por Jesucristo nuestro Señor, amén.

Oración de San Andrés ante la cruz

¡Oh cruz buena, que fuiste embellecida por los miembros del Señor, tantas veces deseada, solícitamente querida, buscada sin descanso y con ardiente deseo preparada!
Recíbeme de entre los hombres y llévame junto a mi Maestro, para que por ti me reciba, Aquel que me redimió por ti muriendo. Amén.

Oración a la cruz

Salve, oh cruz, inaugurada por medio del cuerpo de cristo, que te has convertido en adorno de sus miembros, como si fueran perlas preciosas.

Antes de que el Señor se subiera sobre ti, provocabas un temor terreno.

Sin embargo, ahora, dotada de un amor celeste, te has convertido en un don.

Los creyentes saben cuanta alegría posees, cuantos regalos deparas.

Confiado, por tanto, y lleno de alegría, vengo para que tu también me recibas exultante como discípulo de quien fue colgado de ti.

Cruz bienaventurada, que recibiste la majestad y belleza de los miembros del Señor, tómame y llévame lejos de los hombres y entrégame a mi Maestro, para que a través de ti me reciba quien por medio de ti me ha redimido.

¡Salve, oh cruz, sí, verdaderamente, salve!

para una petición

Protégenos, Señor, con la constante intercesión del apóstol San Andrés, a quien acogiste para ser predicador y pastor de tu Iglesia.

Oíd nuestras humildes plegarias y concedednos lo que ahora tanto precisamos:

(petición a San Andrés Apóstol)

Señor todopoderoso, que el apóstol San Andrés, que instruyó y gobernó vuestra Iglesia, medie continuamente por nosotros, ante el trono de vuestra Divina Majestad, nos beneficie con su amparo, ayuda y favores y nos proteja de todo mal.

Por Jesucristo nuestro Señor, amén.

para ser mejores cristianos

¡Oh glorioso San Andrés apóstol, tu fuiste el primero en reconocer y seguir al Cordero de Dios. Junto con tu amigo Juan te quedaste junto a Jesús desde ese primer día, y durante toda tu vida, y ahora por toda la eternidad.

Así como llevaste a tu hermano San Pedro a Cristo y a muchos otros después, Condúcenos también a nosotros a Él.San Andrés, Enséñanos a llevar otros a Cristo solamente por amor a Él y dedicados a su servicio. Ayúdanos a aprender la lección de la Cruz y a llevar nuestras cruces diarias sin quejarnos de modo que puedan llevarnos a Jesús.

Oraciones para dormir bien

“la noche, antes de dormir es el tiempo propicio para considerar ante Dios, en la oración, la jornada transcurrida. También es el momento para pedir perdón por lo que hemos hecho mal, implorando de la misericordia divina que Cristo vuelva a resplandecer en nuestros corazones”, Juan Pablo II

oracion dormir

El descanso es algo que todos merecemos pero no siempre es fácil de conseguir: ruidos, estrés, problemas… Estas oraciones pueden ayudar a relajarnos para poder dormir tranquilos.

Oración para dormir

Señor, confío en ti siempre,
como eres mi Buen Pastor sé que nada me faltará,
En esta noche sé tú estarás conmigo,
toma mi mente y dale tranquilidad,
que nunca dude que tu presencia es suficiente
para mantenernos en paz.
Te ruego Señor que tu serenidad me envuelva en esta noche,
que mi casa sea protegida por tus ángeles,
que con tu poder alejes todo mal de mi alrededor,
todo peligro que sea visible o escondido
sea desvanecido, en tu nombre Jesús.
Te pido Señor que des aliento a mi espíritu,
des vigor a mi cuerpo y entusiasmo de vivir.
En esta noche descanso en ti,
todas mis preocupaciones quedan en el altar
y me dispongo a tener un sueño tranquilo y reparador.
Amén.

Oración de buenas noches

Padre mío, ahora que las voces se silenciaron
y los clamores se apagaron, aquí al pie de la cama, antes de dormir,
mi alma se eleva hasta Ti, para decirte:
Creo en Ti, espero en Ti, te amo con todas
mis fuerzas, Gloria a Ti Señor.
deposito en tus manos, la fatiga y la lucha,
las alegrías y desencantos de este día
que quedó atrás.Si los nervios me traicionaron, si los impulsos
egoístas me dominaron, si di entrada al rencor
o a la tristeza, ¡Perdón, Señor! Ten piedad de mí.Si he sido infiel, si pronuncié palabras vanas,
si me dejé llevar por la impaciencia.
Si fui espina para alguien ¡Perdón, Señor!
No quiero esta noche entregarme al sueño, sin sentir
sobre mi alma la seguridad de tu misericordia,
tu dulce misericordia, enteramente gratuita, Señor.Te doy gracias, Padre mío, porque has sido la sombra
fresca que me ha cobijado durante todo este día.
Te doy gracias porque, invisible, cariñoso, envolvente,
me has cuidado a lo largo de estas horas. Señor, a mi alrededor ya todo es silencio y calma.
Envía el ángel de la paz a esta casa. Relaja mis nervios
sosiega mi espíritu, suelta mis tensiones,
inunda mi ser de silencio y serenidad.

Vela sobre mí, Padre querido, mientras me entrego
confiado al sueño esta noche, como un niño que duerme
feliz entre tus brazos.
En tu nombre Señor, dormiré tranquilo. Amén.

Oración para pedir un sueño placentero

Querido Dios:

Mientras estoy acostada/o aquí en busca de otra buena noche de sueño reparador, dame la paz de la mente y la capacidad de relajarme y dormir. Que tu presencia sea un escudo alrededor de mí y tu ángel de la guardia me proteja de todo mal. Protege a mis seres queridos.

Dame un sueño reparador, para que así pueda yo satisfacer mis necesidades de restauración física y mental que me permitan despertar lista/o para recibir otro día hermoso, el cual espero que me permitirás vivir para disfrutar con alabanzas y gracias a Ti.

Con Dios me acuesto, con Dios me levanto, con la gracia del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo.

En paz me acostaré, y así mismo dormiré, por que solo Tú, oh Señor, me haces vivir confiada/o.

Antes de dormir

Oh Señor, Dios nuestro, en tu bondad y amor a la humanidad, perdóname todos los pecados que he cometido hoy de palabra, acción y pensamiento. Concédeme un sueño apacible y sereno. Envíame tu Ángel Guardián para protegerme y defenderme de todo mal. Porque Tú eres el salvaguarda de nuestras almas y cuerpos, y a Ti te rendimos gloria, al Padre, al Hijo y al Espíritu Santo, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración para dormir tranquilo

Antes de cerrar los ojos, los labios y el corazón, al final de la jornada,
¡Buenas noches!, Padre Dios.

Gracias por todas las gracias que nos ha dado tu amor;
si muchas son nuestras deudas, infinito es tu perdón.

Mañana te serviremos, en tu presencia, mejor.

A la sombra de tus alas, Padre nuestro, abríganos.

Quédate junto a nosotros y danos tu bendición.

Antes de cerrar los ojos, los labios y el corazón, al final de la jornada,
¡Buenas noches!, Padre Dios.

Oraciones al ángel de la guarda

angel de la guarda

El ángel de la guarda, al que muchos rezan de pequeños y a veces se olvida, dicen que es el ángel al que Dios asigna a cada persona cuando nace para que nos guíe y nos acompañe durante toda nuestra vida. Pensar que en todo momento tenemos un ángel con nosotros puede darnos esperanza y fuerzas en la vida, y para eso tenemos estas oraciones.

 

para agradecer al ángel de la guarda

Ángel santo de la guarda, compañero de mi vida, tú que nunca me abandonas, ni de noche ni de día.
Aunque espíritu invisible, se que te hallas a mi lado, escuchas mis oraciones y cuenta todos mis pasos.
En las sombras de la noche, me defiendes del demonio, tendiendo sobre mi pecho tus alas de nácar y oro.
Ángel de Dios, que yo escuche tu mensaje y que lo siga, que vaya siempre contigo hacia Dios, que me lo envía.
Testigo de lo invisible, presencia del cielo amiga, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu compañía.
En presencia de los Ángeles, suba al cielo nuestro canto: gloria al Padre, gloria al Hijo, gloria al Espíritu Santo. Amén.

Oración al ángel de la guarda

Ángel de la paz, Ángel de la Guarda, a quien soy encomendado, mi defensor, mi vigilante centinela; gracias te doy, que me libraste de muchos daños del cuerpo y del alma. Gracias te doy, que estando durmiendo, me velaste, y despierto, me encaminaste; al oído, con santas inspiraciones me avisaste.

Perdóname, amigo mío, mensajero del cielo, consejero, protector y fiel guarda mía; muro fuerte de mi alma, defensor y compañero celestial. En mis desobediencias, vilezas y descortesías, ayúdame y guárdame siempre de noche y de día. Amén.

 

Oración al ángel de la guarda para niños

Ángel de la guarda, dulce compañía,
no me desampares ni de noche ni de día
Las horas que pasan, las horas del día,
si tú estás conmigo serán de alegría
No me dejes solo, sé en todo mi guía;
sin Ti soy pequeñito y me perdería

Ven siempre a mi lado, tu mano en la mía.
¡Ángel de la guarda, dulce compañía!

para pedir que nos ayude este día

Ángel del Señor,
que por orden de su piadosa providencia eres mi guardián,
custódiame en este día (o en esta noche)
ilumina mi entendimiento, dirige mis afectos,
gobierna mis sentimientos, para que jamás ofenda a Dios.
Amen.

para pedir que nos ayude y nos guíe

Espíritu soberano a quien pertenece mi guarda, por la voluntad divina, que en este piadoso cuidado distribuye las jerarquías de los Ángeles para la tutela de los hombres: tú, parte esclarecida de su eterna milicia por la gracia con que permaneciste, sin perder la silla que tantos ángeles perdieron, te ruego me guíes y defiendas de la maldad de mis apetitos, de la debilidad de mi naturaleza, de las insolencias de mi voluntad, de la malicia de los pecadores, del ejemplo de los malos, del poder de los tiranos, de la venganza de mis enemigos, de la envidia de los espíritus amotinados que no perseveraron como tú, y pretenden que yo caiga como ellos.

Ángel santo, yo no sé tu nombre para llamarte por él; mas sé tu oficio para valerme de él. Atiéndeme de suerte que mi alma logre tu cuidado, y mi vida tu inspiración, para que por ti en la gloria restaure tu encomendado el lugar que perdió tu compañero, y tú goces el fruto de tus advertimientos, y yo el de la obediencia; porque yo contigo, y por tu inspiración merezca el reino de la paz y de la gloria.
Así lo conceda el que te crió con su poder, y me redimió con su sangre. Amén.

para hacer una petición al ángel de la guarda

Dios te salve, ángel de Dios, mi ángel protector, mi ángel de la guarda, espíritu de luz purísimo y bienaventurado, en quien además resplandecen otras singulares dotes con que te ha enriquecido y adornado la magnificencia del Todopoderoso. Santo ángel que siempre velas por mi, ampárame con tu presencia cuando me extravíe, abre mis caminos al amor verdadero, a la prosperidad y a la salud, dame tu consuelo cuando veas que sufro, tu ayuda si desfallezco, dame tu defensa ante el enemigo, tu protección frente al mal; lleva mis súplicas al Cielo y obtén para mi lo que tanto anhelo:

(mencionar la petición)

Ángel santo de la guarda, se que siempre estas a mi lado y escuchas mis oraciones, que sabes mis penas, sufrimientos y dolores, por ello te doy las gracias, gracias por tu fiel custodia, gracias por tu amistad y lealtad, gracias por llevar mis súplicas ante su divina Majestad. Santo ángel, ruega por mi, y cuando mi alma salga de esta triste vida, que los ángeles del Cielo sean mi compañía. Santísima cruz en que mi Dios murió, a la hora de mi muerte te convido yo. Échame, Señor, tu santísima bendición, en el nombre del Padre, del Hijo y del Espíritu Santo, amén.

Oraciones a la Virgen María

La Virgen María fue la madre de Jesús, por tanto considerada madre de Dios y de todos los cristianos, símbolo de pureza y entrega, recibe muchas oraciones. Aquí algunas de ellas:

virgen maria

 

Ofrecimiento a la Virgen

¡Oh Señora mía! ¡Oh Madre mía! Yo me ofrezco enteramente a ti y en prueba de mi filial afecto te consagro en este día, mis ojos, mis oídos, mi lengua, mi corazón; en una palabra, todo mi ser. Ya que soy todo tuyo Oh Madre de bondad, guárdame y defiéndeme como a pertenencia y posesión tuya. Amén.

Súplica a la Virgen para ser buen cristiano

Santísima Señora, Madre de Dios; tú eres la más pura de alma y cuerpo, que vives más allá de toda pureza, de toda castidad, de toda virginidad; la única morada de toda la gracia del Espíritu Santo; que sobrepasas incomparablemente a las potencias espirituales en pureza, en santidad de alma y cuerpo; mírame culpable, impuro, manchado en el alma y en el cuerpo por los vicios de mi vida impura y llena de pecado; purifica mi espíritu de sus pasiones; santifica y encamina mis pensamientos errantes y ciegos; regula y dirige mis sentidos; líbrame de la detestable e infame tiranía de las inclinaciones y pasiones impuras; anula en mí el imperio de mi pecado; da la sabiduría y el discernimiento a mi espíritu en tinieblas, miserable, para que me corrija de mis faltas y de mis caídas, y así, libre de las tinieblas del pecado, sea hallado digno de glorificarte, de cantarte libremente, verdadera madre de la verdadera Luz, Cristo Dios nuestro. Pues sólo con Él y por Él eres bendita y glorificada por toda criatura, invisible y visible, ahora y siempre, por los siglos de los siglos. Amén.

Oración a la Virgen

Santa María, Madre de Dios, consérvame un corazón de niño, puro y cristalino como una fuente. Dame un corazón sencillo que no saboree las tristezas; un corazón grande para entregarse, tierno en la compasión; un corazón fiel y generoso que no olvide ningún bien ni guarde rencor por ningún mal. Fórmame un corazón manso y humilde, amante sin pedir retorno, gozoso al desaparecer en otro corazón ante tu divino Hijo; un corazón grande e indomable que con ninguna ingratitud se cierre, que con ninguna indiferencia se canse; un corazón atormentado por la gloria de Jesucristo, herido de su amor, con herida que sólo se cure en el cielo.

para pedir perdón

¡Oh bendita entre todas las mujeres, que vences en pureza a los ángeles, que superas a los santos en piedad! Mi espíritu moribundo aspira a una mirada de tu gran benignidad, pero se avergüenza al espectro de tan hermoso brillo. ¡Oh Señora mía!, yo quisiera suplicarte que, por una mirada de tu misericordia, curases las llagas y úlceras de mis pecados; pero estoy confuso ante ti a causa de su infección y suciedad. Tengo vergüenza, ¡oh Señora mía!, de mostrarme a ti en mis impurezas tan horribles, por temor de que tú a tu vez tengas horror de mí a causa de ellas, y sin embargo, yo no puedo, desgraciado de mí, ser visto sin ellas.

Invocación a la Virgen

María, hija de Israel, tú has proclamado la misericordia ofrecida a los hombres, de edad en edad, por el amor misericordioso del Padre.

María, Virgen Santa, Sierva del Señor, tú has llevado en tu seno el fruto precioso de la Misericordia divina.

María, tú que has guardado en tu corazón las palabras de salvación, testimonias ante el mundo la absoluta fidelidad de Dios a su amor.

María, tú que seguiste a tu Hijo Jesús hasta el pie de la cruz con el fiat de tu corazón de madre, te adheriste sin reserva al servicio redentor.

María, Madre de misericordia, muestra a tus hijos el Corazón de Jesús, que tú viste abierto para ser siempre fuente de vida.

María, presente en medio de los discípulos, tú haces cercano a nosotros el amor vivificante de tu Hijo resucitado.

María, Madre atenta a los peligros y a las pruebas de los hermanos de tu Hijo, tú no cesas de conducirles por el camino de la salvación.
(Juan Pablo II)

Ante las tentaciones

Madre querida
acógeme en tu regazo,
cúbreme con tu manto protector
y con ese dulce cariño
que nos tienes a tus hijos
aleja de mí las trampas del enemigo,
e intercede intensamente
para impedir
que sus astucias me hagan caer.
A Ti me confío
y en tu intercesión espero.
Amén.

Amorosa protección

Madre bondadosa,
protege a los tentados,
auxilia a los pecadores,
ayuda a los pusilánimes,
socorre a los necesitados,
conforta a los atribulados,
intercede por los consagrados,
cúbrenos con tu manto protector
y obténnos el don de experimentar
tu maternal y amorosa protección.
Que así sea.

Para empezar bien el día

Empezar el día de forma positiva es muy importante, una oración pidiendo entusiasmo o dando gracias al día que empieza para nosotros es una buena manera, por eso os dejo unas oraciones para cuando nos levantemos.

 

Oración para comenzar el día

Señor, en el silencio de este día que nace, vengo a pedirte paz, prudencia y fuerza. Hoy quiero mirar al mundo con ojos llenos de amor, ser paciente, comprensivo, dulce y prudente. Ver por encima de las apariencias a tus hijos, como Tu mismo los ves y así no ver más que el bien en cada uno de ellos. Cierra mis ojos a toda calumnia, guarda mi lengua en toda maldad, que sólo los pensamientos caritativos permanezcan en mi espíritu, que sea benévolo y alegre, que todos los que se acerquen a mí sientan tu presencia. Revísteme de Ti, Señor, y que a lo largo de este día yo te irradie.

Oración para tener un buen día

Señor, Dios todopoderoso, que nos has hecho llegar al comienzo de este día: danos tu ayuda para que no caigamos hoy en el pecado, sino que en nuestras palabras, pensamientos y acciones sigan el camino de tus mandatos. Por nuestro Señor Jesucristo, tu Hijo, quién contigo vive y reina en unidad con el Espíritu Santo, por los siglos de los siglos.

para comenzar bien el día

Señor Dios todo poderoso, gracias te doy por este nuevo día, ya que con este nuevo día tengo la oportunidad de acercarme mas a ti, y de servirte mejor que ayer.
Gracias te doy por mi familia, mis amigos y por todas las cosas  que ya has puesto enfrente de mí para mi bien.

Santifica Señor por medio de tu Santo Espíritu, cada paso que de, para que a través de ellos de muestra de tu gloria y poder a los que encuentre por el camino.
Bendice Señor Jesucristo mis labios para que den testimonio de tu misericordia y amor; unge Señor Jesucristo mis manos con el perfume de tu Santa Obediencia a la Ley, para que estas bendigan mi labor; abre mis ojos para que vean tu esplendor y así poder tenerte como luz que de claridad a todas las decisiones que hoy tome.
Que por tu gracia mi corazón se regocije dé tal manera que todo el universo sepa que soy tu siervo, y así humildemente servir como instrumento de tu Divina Paz.
Te entrego mi corazón, mis pensamientos y todo mi ser para que los transformes a tu Imagen, y así poder yo ser mas como tu por el bien de tu pueblo, y para la gloria de tu Santo Nombre. Te pedimos esto en el Santo nombre de Jesucristo nuestro Señor.

Oración para un nuevo día

Buenos días, Señor.
Un nuevo día que me regalas.
Gracias con toda la fuerza de que soy capaz.
Gracias por este nuevo amanecer.
Gracias por este nuevo empezar.
Gracias por tu presencia que me acompañará en toda la jornada.
Quiero comenzar este nuevo día con entusiasmo, con alegría reestrenada,
con ilusión nueva me da seguridad el saber que Tú estas a mi lado:
en mi familia, en mis amigos, en la gente con la que me voy a encontrar,
en mi propia persona.
Te ofrezco mi trabajo de este día.
Que mi esfuerzo sea fecundo, sirva para la felicidad de los demás y me ayude a encontrar mi propia paz.
Que, con mi trabajo, mi día sea un pedacito del mundo que busco y sueño.
Ayúdame a llenarlo de entrega y amor.
Señor, que hoy viva de tal manera que cuantos se acerquen a mi descubran tu presencia y tu ternura.
Buenos días, Señor.
Un nuevo día que me regalas.

para el inicio del día

Señor, camina delante mío en éste día y se que todo me saldrá bien.
Dios, abre las ventanas de los cielos y derrama bendición en gran medida.
Sé que este día las puertas del éxito y las riquezas serán abiertas para mi.
Sé que tienes preparada abundancia de lo mejor para mi.
Busco tu guía y protección y se que todas las puertas son abiertas para mi.
Tengo certeza de que el poder de atracción del universo está en mi.
Te doy gracias, Señor.

Oraciones al arcángel San Miguel para pedir protección

El Arcángel San Miguel es abogado de los cristianos y jefe de los ejércitos del Cielo, por eso se le representa con armadura atacando a algún demonio o desterrando al propio Satanás al infierno, o con una balanza, ya que él participará en el día del juicio.

san miguel arcangel
Dos representaciones de San Miguel Alado

Oración a san Miguel por protección

San Miguel Arcángel, príncipe y caudillo de los ejércitos celestiales,
custodio y defensor de las almas, guardián de la Iglesia,
y vencedor, terror y espanto de los rebeldes espíritus infernales.

Humildemente te rogamos,
te dignes librar de todo mal a los que a ti recurrimos con confianza;
que tu favor nos ampare, tu fortaleza nos defienda y que,
mediante tu incomparable protección,
adelantemos cada vez más en las luchas diarias y sobre todo,
en el servicio del Señor.

Que tu virtud nos esfuerce todos los días de nuestra vida,
y en el difícil trance de la muerte para que, defendidos por tu poder,
del acecho del infernal dragón,
cuando salgamos de este mundo seamos presentados por ti,
libres de toda culpa, ante la Divina Majestad. Amén.

Oración al arcángel san Miguel

Amado Miguel, Príncipe de la Luz, desde tu espacio al lado del Creador, materializa en tu Espada Luminosa  la Fuerza del Amor como fundamento a las acciones justas. Que la Liberación, la Gracia, la Verdad y la Gloria estén con nosotros. Amén.

para alejar los pecados
Amantísimo Miguel, Señor de la Espada, tú que custodias nuestros corazones, aparta de nosotros todo el mal, corta nuestros apegos incoherentes, de tal forma que estando limpios y libres de nuestra pequeña mente podamos percibir el Amor Inmenso de la Gran Mente Infinita de Dios y podamos así alinear nuestra pequeña voluntad con la Voluntad de Dios para vivir sumergidos en Él.
Arcángel San Miguel otórganos el valor y el coraje para cumplir y hacer cumplir la Ley del Amado. Que así sea.

para pedirle a San Miguel protección contra el mal

Ángel De Luz que custodias las Puertas Sagradas del cielo, que pesas con tu balanza la Justicia, que partes con tu espada las tinieblas, arcángel San Miguel préstame los poderes que tu tienes para defenderme en la vida, de los espíritus o invisibles que mal quieran contra mi, contra mi casa o contra mis seres queridos. Amén.

Oración para comenzar el día

Amado Miguel Arcángel, mi buen protector, al amanecer preséntame ante mis ojos todas las ocasiones para obrar el bien, que el nuevo día me depara y no permitas que las menosprecie. Despierta mi actividad espiritual y dirígela hacia aquellos a quienes pueda colaborar. Que mi voluntad secundada por tu gracia, produzca todos los días obras dignas de la eterna felicidad. Así sea y será.

Para tener buena suerte

La suerte es algo que no podemos controlar, va y viene en cualquier momento. A veces sentimos que todo nos sale mal, que tenemos mala suerte. La mejor manera de atraer la buena suerte es concienciarnos de que podemos cambiar nuestra fortuna esforzándonos, siendo positivos y no rendirnos nunca. Orar para pedir buena suerte puede ayudar, pero tenemos que poner de nuestra parte.

 

Oración a san Jorge para tener suerte

Glorioso y poderoso San Jorge, noble guerrero amado de Dios,
ayudadme a vencer a en esta lucha.

Recio y valiente defensor de las causas justas,
acude a mi cuando mis enemigos crean haber ganado la batalla.

Legendario defensor y luchador de todo el que necesita ayuda,
y acompañado siempre por las fuerzas del bien,
que el brillo de tu espada sea la luz, que corte las tinieblas de la desesperanza,
de las miserias, de los afligidos, de los desesperados y de los dolientes,
general de mil batallas ahora te invoco, para alcanzar la victoria en:

(Pedir buena suerte)

Gracias por oír mi súplica y por su rápida resolución. Amén

Oración para tener buena suerte

Dios mío, creemos en ti, perdona por dirigirnos así, pero te necesitamos, solo a ti, porque Tú puedes, te amamos sobre todas las cosas con toda nuestra alma, con todo el corazón, con todas nuestras fuerzas, te amamos porque eres infinitamente bueno, y porque te amamos, nos pesa de todo corazón pedirte que nos ayudes a afrontar esta carga que por nuestra mala cabeza nos encontramos en esta situación de desesperación, se que hay otros peor que nosotros, pero por favor ten misericordia de nuestra súplica, haz que este año nos acompañe la suerte, lo pedimos por necesidad, no por gusto, con amor te ofrecemos el sacrificio de rezar todos los días esta oración de amor, gracias Dios, por tu bondad y gran Espíritu Santo. Amén.

Oración a san Hilarión para pedir suerte

Oh merecedor de toda alabanza Padre san Hilarión,
que desde tu infancia amaste a Jesús con todo tu ser,
hasta el punto de distribuir su fortuna a los pobres
y vivir retirado en el desierto entregado su suerte solo a Él,
ahora que habitas en los Cielos junto a los Ángeles
solicita el perdón y la gran misericordia,
para aquellos que, con anhelo y sencillez,
recurrimos a ti como bendito intercesor
buscando tu milagroso y generoso auxilio
en nuestras conflictos, dificultades y necesidades.

Oh gloriosos san Hilarión, gran abad y maestro de la vida ascética
que con la pureza de tu humilde y tranquila conducta,
y enriquecido por el poder y la gracia del Señor,
recibiste los dones de las curaciones y los divinos milagros
y confiando en la Cruz y armado con Ella,
favoreciste a tantos aliviando sus deseos del alma
y sanando las enfermedades de sus cuerpos;
tu que llenaste de favores a todos los necesitados
y eres abogado de las cosas difíciles,
suplica con fervor por nuestras adversidades e infortunios,
y consíguenos que gocemos de fortuna, de suerte, de abundancia y bienestar,
en nuestros hogares, trabajos, negocios e inversiones.

Oh milagroso san Hilarión, tu que tantísimas buenas obras hiciste en la tierra
ahora que estas de pie ante el Cristo Soberano de todos
suplícale por nuestras graves dificultades,
por los problemas que nos angustian y abruman,
y ruégale, que por el amor que profesa a la humanidad,
nos conceda lo que con inmensa fe pedimos:

(pedir por lo que deseas suerte).

San Hilarión divino hacedor de milagros e inspirado por Dios,
tu que recibiste ayuda de los Cielos en tu entregada vida
no dejes de mediar por nosotros, para que también recibamos ayuda Celestial,
y por la caridad que abrasó tu puro y santo corazón
consigue para nosotros prosperidad, suerte, progreso y bienestar,
consíguenos salud del cuerpo y alma
y guárdanos siempre bajo tu paternal protección.
Pero sobre todo, glorioso san Hilarión, alcánzanos de Dios Nuestro Señor
que vivamos con amor, caridad, rectitud y justicia,
y que consigamos de su infinita misericordia,
la remisión de nuestros pecados y faltas y que, después de esta vida,
podamos alcanzar la eterna felicidad. Así sea.

Oraciones para pedir un milagro

Dicen que con fe se consigue cualquier cosa, que la fe mueve montañas, muchos santos en la historia han hecho milagros por su fuerte creencia. Siempre debemos intentar conseguir las cosas por nosotros mismos, pero si no os sentís con tanta fuerza, aquí os dejo unas oraciones para pedir milagros.

 

Oración al Señor de los Milagros

Señor de los Milagros, en tu presencia vengo a hacer mi oración.
Mi fe en Ti, está presente, Porque tú todo lo llenas.
Estas en todas partes, Para que en todas partes yo te busque.

Estas dentro de mí
Para darme y conservarme el ser, estas delante de mí para guiarme,
estas detrás de mí para defenderme, estas debajo de mí para sostenerme
estas sobre mí para bendecirme, estas a mi lado para acompañarme,
estas siempre conmigo para inspirarme, para fortalecerme,
para trabajar conmigo.

A tu presencia vengo pues, Señor de los Milagros, a hacer mi oración.
Haz que ella sea sencilla, humilde, sincera.

Sencilla como la súplica del niño, humilde como la petición del pobre.
sincera como la oración del publicano.

Aquí estoy, Señor de los Milagros,
En tu presencia,
Pobre ante le rico,
Enfermo ante el médico,
Débil ante el omnipotente,
Pecador ante la santidad infinita.
Quiero postrarme,
Reverente para adorarte.
Quiero que mis pensamientos
Todos sean para Ti.

Que para Ti sean todos mis deseos, todos mis afectos, toda mi voluntad,
todo mi entendimiento.

Y que mi oración, sencilla, humilde y sincera,
sea Señor para gloria y alabanza tuya.

Te ruego atiendas mí suplica:
(Hacer la Petición)
Así sea.

para pedir un milagro

Señor,

Ahora que estoy aquí en tu presencia, que me concedas un milagro te pido,
y llego a ti con toda mi inocencia.

Con convicción de que tu amor eterno, me ampara y me llena de tu esencia,
tú que para mí deseas todo lo bueno, obra tu gran amor en mi conciencia.

Te doy las gracias por todo tu sustento, y en tus manos pongo mi gran sueño.
Siento en mi ser tu divina verdad, y el milagro que pido con empeño.

Bajo tu gracia, Voluntad Divina, y con el bien de todo el mundo en mente,
que se haga todo de manera perfecta, te doy las gracias por oírme siempre.

Amén.

Oración para peticiones difíciles

Señor Dios, cuando la multitud de los pecados pareciera ya separar
la humanidad de Tu hermosa y grandiosa presencia para siempre,
Tu misericordiosamente nos enviaste a Tu único Hijo,
nuestro Señor Jesucristo; para que con su Pasión,
Muerte y Resurrección pudiéramos una vez mas entrar en Tu eterna presencia.

Este preciosísimo acto de completa compasión y de total amor,
nos ha demostrado que para Ti no hay nada imposible,
y que con Cristo todo es posible.

Por lo tanto, confiando en Tu totalidad suprema,
y entregándonos completamente a Cristo nuestro Redentor,
te pedimos que hagas milagros con las peticiones que presentamos hoy ante a Ti.
Te pedimos esto en el Nombre de nuestro único
y absoluto intermediario, Jesucristo nuestro Señor.

Amen

Oraciones por la paz del mundo

paloma paz

La violencia y la guerra son los problemas que más daño hacen en el mundo, no siempre podemos ayudar con estos problemas y por eso rezamos para que reine la paz en el mundo. Estas oraciones son una buena forma de rezar pidiendo paz.

Oración franciscana por la paz

¡Señor, haz de mí un instrumento de tu paz!
Que allí donde haya odio, ponga yo amor;
donde haya ofensa, ponga yo perdón;
donde haya discordia, ponga yo unión;
donde haya error, ponga yo verdad;
donde haya duda, ponga yo fe;
donde haya desesperación, ponga yo esperanza;
donde haya tinieblas, ponga yo luz;
donde haya tristeza, ponga yo alegría.

¡Oh, Maestro!, que no busque yo tanto
ser consolado como consolar;
ser comprendido, como comprender;
ser amado, como amar.

Porque dando es como se recibe;
olvidando, como se encuentra;
perdonando, como se es perdonado;
muriendo, como se resucita a la vida eterna.

Oración del Papa Juan Pablo II por la paz

Dios de infinita misericordia y bondad,
con corazón agradecido te invocamos hoy en esta
tierra que en otros tiempos
recorrió San Pablo.

Proclamó a las naciones la verdad de que en
Cristo Dios reconcilió al mundo consigo. Que tu
voz resuene en el corazón
de todos los hombres y mujeres,
cuando los llames a seguir
el camino de reconciliación y paz,
y a ser misericordiosos como tú.

Señor, tú diriges palabras de paz
a tu pueblo y a todos
los que se convierten a ti de corazón.
Te pedimos por los pueblos de
Oriente Próximo.

Ayúdales a derribar las barreras
de la hostilidad y de la división
y a construir juntos un mundo
de justicia y solidaridad.

Señor, tú creas cielos nuevos
y una tierra nueva.
Te encomendamos a los jóvenes
de estas tierras.

En su corazón aspiran
a un futuro más luminoso;
fortalece sus decisión de ser hombres
y mujeres de paz y heraldos
de una nueva esperanza para sus pueblos.
Padre, tú haces germinar
la justicia en la tierra.

Te pedimos por las autoridades civiles
de esta región,
para que se esfuercen por satisfacer
las justas aspiraciones de sus pueblos
y eduquen a los jóvenes
en la justicia y en la paz.

Impúlsalos a trabajar generosamente
por el bien común y a respetar
la dignidad inalienable de toda persona
y los derechos fundamentales que derivan de la
imagen y semejanza del Creador
impresa en todo ser humano.

Te pedimos de modo especial
por la autoridades de
esta noble tierra de Siria.

Concédeles sabiduría, clarividencia
y perseverancia;
no permitas que se desanimen
en su ardua tarea de construir
la paz duradera,
que anhelan todos los pueblos.
Padre celestial, en este lugar
donde se produjo la conversión
del apóstol San Pablo,
te pedimos por todos los que creen
en el evangelio de Jesucristo.

Guía sus pasos en la verdad y en el amor.
Haz que sean uno, como tú eres uno
con el Hijo y el Espíritu Santo.

Que testimonien la paz que supera todo
conocimiento y la luz que triunfa
sobre las tinieblas de la hostilidad,
del pecado y de la muerte.

Señor del cielo y de la tierra,
Creador de la única familia humana,
te pedimos por los seguidores
de todas las religiones.

Que busquen tu voluntad en la oración
y en la pureza del corazón,
y te adoren y glorifiquen tu santo nombre.
Ayúdales a encontrar en ti la fuerza
para superar el miedo y la desconfianza, para que
crezca la amistad
y vivan juntos en armonía.

Padre misericordioso,
que todos los creyentes encuentren
la valentía de perdonarse unos a otros,
a fin de que se curen las heridas del pasado y no
sean un pretexto
para nuevos sufrimientos en el presente.

Concédenos que esto se realice
obre todo en Tierra Santa,
esta tierra que bendijiste
con tantos signos de tu Providencia
y donde te revelaste como Dios de amor.

A la Madre de Jesús,
la bienaventurada siempre Virgen María,
le encomendamos a los hombres
y a las mujeres que viven en la tierra
donde vivió Jesús.

Que, al seguir su ejemplo,
escuchen la palabra de Dios
y tengan respeto y compasión
por lo demás, especialmente
por los que son diversos de ellos.

Que, con un solo corazón y una sola mente,
trabajen para que todo el mundo sea
una verdadera casa para todos sus pueblos.
¡ Paz! ¡Paz! ¡Paz!
Amén.

Oración por la paz del mundo del Papa Pablo VI
Señor, Dios de la paz,
Tu que creaste a los hombres para ser herederos de tu gloria,
Te bendecimos y agradecemos porque nos enviaste a Jesús,
tu hijo muy amado.

Tu hiciste de El, en el misterio de su Pascua,
el realizador de nuestra salvación,
la fuente de toda paz, el lazo de toda fraternidad.
Te agradecemos por los deseos,
esfuerzos y realizaciones que tu Espíritu de paz suscitó en nuestros días,
para sustituir el odio por el amor,
la desconfianza por la comprensión,
la indiferencia por la solidaridad.

Abre todavía mas nuestro espíritu y nuestro corazón para las exigencias concretas del amor a todos nuestros hermanos, para que seamos,
cada vez mas, artífices de la PAZ.

Acuérdate, oh Padre, de todos los que luchan, sufren y mueren
para el nacimiento de un mundo mas fraterno.
Que para los hombres de todas las razas y lenguas
venga tu Reino de justicia, paz y amor.
Amen.

Oraciones a san Antonio de Padua

San Antonio de Padua fue un fraile de Lisboa, aunque se ganó el nombre por la ciudad italiana donde se hizo conocido, gran orador que se ganó el título de doctor evangélico.

Es patrón de los franciscanos, ayuda contra los naufragios, contra el hambre, es protector de los indios americanos, de los ancianos, mascotas, cosechas, objetos perdidos y embarazadas.

san antonio de padua

Se le representa con el niño Jesús en brazos porque dicen que estando en casa de un amigo, éste vio a San Antonio con un niño resplandeciente en sus brazos.

Nació en Lisboa, entró en la Orden de los Frailes Menores donde comenzó sus estudios de la Biblia y la teología. Tras oír sobre la muerte de unos franciscanos, San Antonio dejó su orden para hacerse franciscano y se dirigió a Marruecos para predicar el Evangelio, pero una enfermedad lo obligó a volver, aunque una tormenta desvió su barco a Sicilia, donde le designaron a una ermita en las montañas de un pueblo, donde se dio a conocer como gran orador. San Francisco de Asís le envió una carta con el encargo de predicar y de enseñar Teología a los frailes. Tiempo después, el mismo Francisco le nombró comisionado para luchar contra la de la herejía en Francia.

Según cuenta la leyenda, cuando llegó a Rímini los herejes no le dejaron acudir al pueblo a dar sus sermones, así que San Antonio se fue a la orilla del mar y empezó a gritar:  “Oíd la palabra de Dios, vosotros, peces del mar, ya que los pecadores de la tierra no quieren escucharla”.  Entonces acudieron miles de peces sacudiendo la cabeza en señal de aprobación.

 

Para pedir su intercesión

¡Oh glorioso San Antonio!, a quien Dios ha elegido como intercesor nuestro en los apuros y pérdidas de la vida material, y como protector de los pobres ante los ricos: protégenos con tu favor en todas las necesidades y enredos de nuestra vida, danos sincero amor de los pobres, mucha confianza en Dios y alto aprecio de la vida eterna, a la cual se ordena toda la vida temporal.

Especialmente suplicamos tu intercesión en este favor que te pedimos.

para que perdone los pecados

¡Oh admirable y esclarecido protector mío, San Antonio de Padua! Siempre he tenido grandísima confianza en que me habéis de ayudar en todas mis necesidades, rogando por mi al Señor a quien servisteis, a la Virgen Santísima a quien amasteis y al divino Niño Jesús que tantos favores os hizo. Rogadles por mi, para que por vuestra poderosa intercesión me concedan lo que pido.
¡Oh Glorioso San Antonio! Pues las cosas perdidas son halladas por vuestra mediación y obráis tantos prodigios con vuestros devotos; yo os ruego y suplico me alcancéis de la Divina Majestad el recobrar la gracia que he perdido por mis pecados, y el favor que ahora deseo y pido, siendo para Gloria de Dios y bien de mi alma. Amén.

Para causas imposibles

Oh bendito San Antonio, él más gentil de todos los santos, tu amor por Dios y tu caridad por sus criaturas te hicieron merecedor, cuando estabas aquí en la tierra, de poseer poderes milagrosos. Los milagros esperaban tu palabra, que tu estabas siempre dispuesto a hablar por aquellos con problemas o ansiedades. Animado por este pensamiento, te imploro obtengas para mí…
(menciona tu petición)
La respuesta a mi rezo puede que requiera un milagro, pero aun así tú eres el santo de los milagros.

Oh gentil y querido santo, cuyo corazón siempre esta lleno de compasión humana, susurra mi petición a los oídos del dulce Niño Jesús, a quien le gustaba estar entre en tus brazos, y por siempre tendrás la gratitud de mi corazón.

Oración a san Antonio para el amor

San Antonio, tú que estas lleno de gloria, amor, bondad y muchas virtudes que Dios te otorgo para que pudieras realizar grandes milagros para las personas de este universo tan grande. Te aclamo hoy a ti que eres bueno con todo aquel que necesita tu ayuda, que eres piadoso con todo aquel que busca la felicidad de tener un amor ideal a su lado, tú que estas amor te imploro puedas concederme la dicha y la felicidad de poder encontrar el amor que me acompañara siempre, para poder encontrar a esa persona ideal, mi otra mitad, el complemento a mi vida, la pieza que me falta para armar mi mundo. Te pido que me ayudes a encontrar esa alma gemela que espera por mí que piensa en mí, preguntándose también en que parte del mundo estaré, pensando en el momento que podamos unir nuestras mentes, nuestro cuerpo, nuestro espíritu, nuestros corazones. Sé que tú me escucharas y me ayudaras con mis plegarias pidiendo por mí al niño Jesús con quien estuviste siempre y al dios padre todo poderoso que te brindo de tantos dotes, de gloria y bendición para que así mi alma encuentre la felicidad junto a mi amor eterno. Amén

Oración diaria a san Antonio

Amado San Antonio de Padua, yo te saludo, y me regocijo en los favores que nuestro Señor Jesucristo libremente te ha otorgado.
Te recuerdo especialmente en tu momento de dicha cuando el Divino Niño Jesús
condescendió abrazarte con ternura.
Patrón de los franciscanos, ayuda contra los naufragios, contra el hambre.
Protector de los indios americanos, de los ancianos, animales domésticos, pescadores, marineros, cosechas, pérdida de objetos, mujeres embarazadas, contra la esterilidad.
Oh, permite que tu corazón se conmueva para interceder por mi, para escucharme y responderme.
Dile al Señor de mis necesidades, de tu devoto/a seguidor/a.
Solo una palabra, una mirada que llegue desde tu corazón que tanto ama el Niño Jesús, coronará mi éxito y me va a llenar de alegría y gratitud. Amén.
San Antonio de Padua a quien el Niño Jesús amó y honró, te suplico que me concedas esto que te pido.
San Antonio de Padua, tu que eres poderoso en la palabra y también en la acción, concédeme te suplico, lo que te pido.
San Antonio de Padua, tu que siempre estas dispuesto a ayudar a aquellos que te invocan, concédeme mi petición. Amén.